lunes, 26 de enero de 2009

Apurímac se quedará sin canon minero

Estimados amigos

Me acaba de llegar un artículo de opinión a través de la Red Mundial de Científicos del Perú (RMCP) a la que pertenezco y que reproduzco aquí por su importancia sobre el futuro de la minería en nuestra Región.

Apurímac se quedará sin canon minero

Paul Pilco Dorregaray

El silencio es la mejor estrategia para la minera ARES SAC empresa que pertenece al Grupo Hochschild Mining que extrae plata y oro de Apurimac y recientemente en mayor cantidad de la mina Pallancata, en Ayacucho.


ARES SAC tras haber superado en forma parcial la crisis interna que enfrentó a las comunidades campesinas de Pampamarca e Izcahuaca a inicios del año pasado, ambas ubicadas en la provincia de Aymaraes, además de excesos cometidos contra los trabajadores que terminó en una negociación en la Dirección Regional de Trabajo de Abancay, el ambiente nuevamente comienza a calentarse.

Y razón no le falta a los pobladores aymarinos. Hace poco el MINEM aprobó la ampliación de la planta de relaves de la planta de beneficio Selene ubicada en terrenos de la comunidad de Pampamarca. Las negociaciones fueron complejas aparentemente beneficiosas para la población, pero contrariamente a lo que se esperaba, han fracturado mucho más la ya débil organización social interna.

Como nota anecdótica, por escribirlo así, hace poco visitó esos lares la consultora Social Capital Group para levantar un diagnóstico de las relaciones existentes entre comunidades y empresa minera. De seguro para esa firma, todo lo que ocurre allí es auspicioso e interesante.
Más allá de estas apreciaciones, a la minera le fue muy bien este último año.


Desde fines del 2007, ARES SAC extrae mineral de la mina de Pallancata, ubicada en el distrito de Coronel Castañeda, provincia de Parinacochas, Ayacucho a una distancia de 20 kilómetros de la planta Selene, en Apurimac.

En una publicación externa el Grupo Holchschild reportó que la producción de la mina ARES fue de 352,000 onzas de plata y 15,470 onzas de oro en el período comparado con 633,000 onzas de plata y 36,570 onzas de oro del tercer trimestre del año pasado (2008)

Por otro lado, SELENE produjo 400,000 onzas de plata y 2,200 onzas de oro en el período frente a 923,000 onzas de plata y 5,660 onzas de oro 12 meses antes.

De igual manera, la participación de 60% en la producción de la mina Pallancata llegó a 899,000 onzas de plata y 3,350 onzas de oro en el tercer trimestre del 2008 frente a las 105,000 onzas de plata y 430 onzas de oro en igual período del 2007.

Si echamos pluma, con un simple cálculo las ganancias de esta minera fueron bastante altas, sin incluir sus otras unidades como Arcata (Arequipa). Como referencia recordemos que la onza de oro estuvo en un promedio de 850 a 1000 dólares y la de plata entre 17 y 20 dólares.

En Izcahuaca y Pampamarca, las diferencias son notorias. La riqueza no llega a todos y la bonanza que tanto se precian en manifestar solo se siente en aquellas familias que se han alineado con la empresa. La pobreza continúa agazapada en los alrededores y poco a poco el mineral se está acabando.

A esto se suma, los impactos ambientales producidos por las operaciones mineras, la inevitable e inocultable reducción de los espejos de agua y el deterioro de su calidad es una lamentable realidad, sin importarle a la cuarta empresa más rentable del país y una de las principales productoras de plata en el mundo que además cotiza en la Bolsa Valores de Londres, asuma una COMPENSACION AMBIENTAL por los daños ocasionados.

Sobre la compensación ambiental propuesta, es un tema espinoso para la burocracia estatal que prefiere hacerse de la vista gorda, empero, esta tarea le corresponde a la población de Aymaraes y autoridades apurimeñas antes que la época de las “vacas flacas”, retorne a la provincia.

Pero además, se ciñe otro fantasma que comenzará a sentirse con mucha fuerza en el 2010: La inevitable reducción del canon minero y casi extinción de la regalía minera, en vista de que el principal distrito productor será Coronel Castañeda, en Parinacochas (Ayacucho), de acuerdo a la Ley de Canon vigente.

Se estima que el canon minero para Apurimac se reducirá en más del 60%, una peligrosa curva descendente que pondrá en muchos aprietos a las municipalidades distritales que viven de esa transferencia. ¿Qué se está haciendo para cambiar las reglas del juego?

Pero, además, los relaves mineros se quedarán como mudos testigos de lo que no queremos mirar, hecho que demanda una intervención más amplia de toda la población y no sólo de dos comunidades como quieren hacernos creer los funcionarios pagados por la empresa. En este aspecto la Mesa de Defensa del Ambiente y el Territorio de Aymaraes tiene una responsabilidad ineludible.

No olvidemos que ARES SAC es la única empresa en Apurimac que paga impuesto a la renta que luego se convierte en canon minero. En el 2007, la región recibió 23 millones 069 mil 614 nuevos soles. De este monto 3 millones fueron directamente a la municipalidad distrital de Cotaruse y 8 millones se prorratearon entre los distritos de la provincia de Aymaraes. Al gobierno regional también le tocó su cachito de 5 millones y el resto de municipalidades se repartieron 17 millones de nuevos soles.

En el 2008, el canon minero fue de 24 millones 922 mil 441 nuevos soles, un millón más que el año anterior y será distribuido en el presente año (2009), manteniendo la regalía un monto parecido al año anterior.

Y finalmente, el destino del rimbombante bono de solidaridad o aporte voluntario que hasta el día de hoy no se tiene conocimiento en qué se está ejecutando. Desde el 2007 hasta la fecha es un misterio el manejo del millón y medio de nuevos soles del fondo local y regional que se supone están orientados a las localidades aymarinas de bajos recursos, además del monto correspondiente al 2008, que en total superaría los tres millones de nuevos soles.

Antes de preocuparnos por instalar comités de monitoreos que para algunas ONG es una cereza en el pastel y dedicarse al control de las aguas del recontaminado río Chalhuanca que poco le interesa a la empresa impulsar y participar, las exigencias deben pasar por el tema del canon minero y la compensación económica ambiental generada por el botadero de relaves en que se convertirá la provincia.

Ahí radica la pequeña diferencia entre quienes promueven el cambio y mejora de la calidad de vida de la población con aquellos que son funcionales al sistema.

Abancay, 25 de enero 2009

domingo, 18 de enero de 2009

UNA LÁSTIMA, en Apurímac adolescentes se embarazan por S/.100

Una nota muy triste pero que evidencia la realidad social y cultural de nuestra región. No digo más, sólo lean la nota de El Comercio del 18 de enero de 2009.

En Apurímac muchas adolescentes se embarazan para cobrar S/.100

Por Iana Málaga.Unidad de InvestigaciónLa pobreza --cuando es distante y estructural-- puede imponer distorsiones crueles a los programas sociales. Eso parece estar sucediendo con Juntos. En la pequeña, alta y fría Apurímac hay mujeres que se embarazan para poder recibir los S/.100 mensuales que asigna el Estado a las familias de bajos recursos. Este Diario estuvo allí y descubrió que en los distritos donde se aplica el programa algunas mujeres no solo se embarazan para percibir este monto, otras lo hacen para que no se les corte el beneficio.

Este programa social se inició hace cuatro años y consiste en la entrega de un subsidio mensual de S/.100 en efectivo a familias que viven en extrema pobreza, con la condición de que las madres envíen a sus hijos e hijas a la escuela y ellas se comprometan a participar en programas de salud, nutrición y educación.

Por lo general, el programa entrega el dinero a través de las oficinas del Banco de la Nación a madres gestantes o que tengan hijos menores de 14 años, aunque también este beneficio se puede otorgar a padres viudos o los abuelos que mantienen el hogar. Es decir, sin importar el número de niños que tengan, las mujeres reciben S/.100, siempre y cuando el menor de sus hijos no cumpla los 14 años. Por eso es que a muchas les puede convenir volver a salir encinta antes de que se les anule el incentivo.

Lo preocupante es que la falta de difusión del programa ha hecho que en Apurímac existan adolescentes que se han embarazado para buscar este soporte económico, pero luego se han dado con la sorpresa de que Juntos no beneficia a menores de edad, mujeres sin DNI o indocumentadas.

"Hemos recibido varias cartas de jóvenes que nos solicitan recibir los S/.100 mensuales, pero lamentablemente no cumplen con los requisitos", dijo a El Comercio Alejandro Pozo, coordinador regional de Juntos en Apurímac.

TEMPRANA ESPERA

Glicerina Pichiltua, presidenta de Juntos del distrito de Kishuará, sostiene que en su comunidad hay un alto rango de adolescentes y jóvenes entre 15 y 18 años que conscientemente se embarazan y luego buscan ser beneficiarias de Juntos. "Muchas de ellas son muchachas que tienen relaciones sexuales con un amigo, pero luego se vuelven madres solteras", comenta la líder de su localidad encargada de monitorear todas las actividades del programa.

De hecho, los encargados de algunos establecimientos de salud en la región también han percibido que precisamente en las zonas donde llega el programa Juntos hay un alto índice de embarazos de adolescentes.

"Cuando llegué a la comunidad hace 8 meses, encontré a 39 gestantes. De este grupo 3 eran jóvenes entre 12 y 19 años y la mayor de ellas acababa de ser nombrada beneficiaria de Juntos", dice Eduardo Olivera, médico del puesto de salud de Champaccocha, localidad a 18 Kms de Andahuaylas. Como Olivera explica, una cifra de 3 adolescentes gestantes es bastante alta para una zona donde apenas existen 420 mujeres en edad fértil.

Asimismo, Juan Carlos Ramírez, director del Hospital de Tambobamba, refiere que durante el 2008 en este centro de salud se atendieron 25 partos, de los cuales 5 (el 20%) eran de adolescentes. "Otro problema es que muchas de estas jóvenes no vienen a sus controles prenatales. Eso aumenta las posibilidades de sufrir graves problemas de salud durante su embarazo", indica.

¿Y por qué una menor buscaría recibir el apoyo de un programa social con insistencia? Ana María Yánez, directora del Movimiento Manuela Ramos, institución que busca mejorar la situación de las mujeres, responde que esos casos se deben al alto grado de machismo que persiste en las zonas rurales y al hecho de que a muchas jóvenes no se les permite continuar estudios secundarios. Entonces, al recibir este incentivo, las adolescentes se vuelven independientes a temprana edad y tienen un soporte económico pese a que muchas veces sus parejas no les permiten trabajar.

También hay un hecho que es importante resaltar. Salvo algunas excepciones, Juntos puede incluir a menores en estado de abandono. Como sucede con la adolescente NC de 16 años que reside en el distrito de Pacucha, quien en el 2007 quedó embarazada luego de ser violada por su vecino. Y hoy su padre, un hombre alcohólico, le exige que se case con el agresor. Por eso, al enterarse del caso, los promotores de Juntos de esta localidad han dado cuenta del problema a la oficina del programa en Lima para que la muchacha pueda recibir S/.100 mensuales para criar a su niño.

AÑOS QUE PESAN

Pero no solo las más jóvenes buscan embarazarse. Lo mismo hacen mujeres adultas que ya tienen varios hijos. Juana Sullca es una mujer de 41 años, pero parece de 60. Su aspecto delata la cantidad de partos que ha tenido a lo largo de su vida. Hace 20 años esta madre del distrito de Mara dio a luz a su primer hijo y hoy está a la espera del octavo, luego de un paréntesis de más de dos años.

"En el 2007 me enteré que Juntos beneficia a familias en extrema pobreza, pero recién hace 6 meses me incorporé al programa tras obtener mi DNI. Luché por recibir este apoyo económico porque así puedo comprar comida y útiles escolares para mis niños", explica en quechua esta campesina que admite que volvió a salir embarazada "por descuido".

Según Haydee Flores, obstetriz de la microrred de salud de Haquira y Mara (distritos aledaños de Apurímac que en conjunto tienen alrededor de 17.000 habitantes), Juntos llegó a esta zona en el 2006 y en ese período se atendió a 444 gestantes. Pero un año más tarde esta cifra aumentó a 460. Flores cuenta que la mayoría de estos embarazos correspondía a mujeres con alto riesgo para su salud de salir nuevamente encinta, por tener entre 35 y 40 años o más de 3 hijos. "Gracias a un minucioso control nos dimos cuenta de que estas madres eran las beneficiarias de Juntos. Ellas habían vuelto a concebir luego de un largo paréntesis de cuidarse, porque sus hijos menores estaban en el límite de edad --entre 12 y 14 años-- y temían que se les cortara los 100 soles", señala.

Margot Córdova, jefa de la mencionada microrred, advierte además que este fenómeno aumenta las probabilidades de que surjan casos de muertes maternas. "En varias ocasiones hemos convocado a las autoridades por estos casos, pero no nos apoyan. Para colmo, una organización de mujeres nos censuró porque alegaban que no les dábamos a las mujeres mayores la oportunidad de tener hijos", afirma.

A pesar de estos inconvenientes, Margot Córdova indica que en el 2008 la microrred realizó grandes esfuerzos para disminuir el índice de embarazos en la zona. "El año pasado aumentamos el número de charlas de planificación familiar en las comunidades y así logramos que los casos de mujeres gestantes se redujeran de 460 a 416", señala.

Es probable que esta leve disminución también se deba al hecho de que, a medida que los promotores de Juntos han ampliado la información sobre el programa, muchas mujeres toman conciencia de que la ayuda solo es de carácter temporal.

Según la norma, Juntos entrega S/.100 mensuales a cada familia por un lapso de 4 años. Pasado este tiempo, se evalúa si el grupo superó el nivel de pobreza en el que se hallaba sumido antes de recibir el apoyo. Si alcanza ese objetivo, la familia es retirada del programa, o en caso contrario vuelve a ser incorporada.

Aunque por el momento en Apurímac no existen familias que tengan más de 4 años en el programa, muchas beneficiarias esperan seguir recibiendo el incentivo de Juntos por más tiempo. "Se comenta que en algún momento varias mujeres dejaremos de recibir este dinero. Esperamos que no sea así pues los S/.100 apenas alcanzan para comprar ropa y comida para nuestros niños", dice Esther Huamán, una madre de 35 años del distrito de San Jerónimo de Andahuaylas que está embarazada de su cuarto hijo, pero ha sido abandonada por su pareja.

miércoles, 7 de enero de 2009

La huaylia no para

Gracias a nuestro corresponsal en Lima, Willian Suárez, tenemos esta par de fotos sobre la huaylia Mollebambina del 21 de diciembre de 2008 en Lima.

Un saludo a todos!!!






sábado, 3 de enero de 2009

¡La huaylía se baila hasta que bajen los reyes magos!


En la imgen vemos la Huaylia Mollebambina de paso por el frontis
del Palacio de Gobierno (Lima, Perú)

Por su majestuosidad, baile fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Naciónal.

(El Comercio) Durante todo diciembre, en los pueblos altoandinos más humildes de la sierra peruana, se escucha y se baila al son de una sola palabra: "¡Huaylía!" (¡Aleluya!). Se trata de una plegaria y del nombre de una danza a la vez, se trata de una manifestación de amor y arte a través de la cual campesinos oriundos de Apurímac, Ayacucho y Huancavelica expresan su alegría por el nacimiento del niño Manuelito, nombre que le dan a Jesús recién nacido. Se trata de un símbolo de adoración que llega a representarse una y otra vez hasta el 6 de enero, fecha en la que los reyes magos bajan a adorar al hijo de Dios.

Reconocida hace seis años como Patrimonio Cultural de la Nación, la huaylía es una antigua danza andina integrada por bailarines disfrazados de diversos personajes extraídos de la vida de las mismas comunidades serranas. Estos, ataviados con vistosos trajes y máscaras, buscan mantener a través del tiempo el esplendor, la agilidad, la gallardía, la fuerza y la cadencia de los diferentes pasos que componen las coreografías.

La música de la huaylía se alza únicamente sobre los sonidos emitidos por matracas y sonajas, las cuales suelen ser acompañados por un melódico coro de voces y unos incansables zapateos.
De acuerdo con el lugar donde se baile, la tradición cambia. En Antabamba, una de las provincias más pobres de Apurímac, por ejemplo, el protagonista del baile es el incachu, una suerte de bufón que, cajón al hombro y charango al brazo, tiene la misión de alegrar a quienes admiran el espectáculo, pues cree que si la gente está contenta, el pequeño Manuelito también lo estará


Y la tradición seguirá, feliz reyes a todos.

domingo, 28 de diciembre de 2008

El Lunarejo en Asturias


El Lunarejo en Asturias

Discurso de aceptación del Premio en Oviedo, Mario Vargas Llosa


Imagino que se me ha confiado la honrosa tarea de agradecer los Premios Príncipe de Asturias porque, entre los premiados, yo puedo testimoniar mejor que nadie sobre el espíritu generoso que los informa y, viniendo del remoto Perú, sobre su vocación universal. Lo hago con la modestia debida, pero, también, orgulloso de compartir este reconocimiento con los distinguidos intelectuales, artistas, científicos e instituciones que los han merecido. Y feliz de hacerlo en esta tierra de Asturias, de recias cumbres y verdes campiñas, donde nació uno de los escritores que más admiro -Clarín- y que es un símbolo, en la historia de Occidente, de amor a la soberanía y a la libertad.

Y puesto que los Premios Príncipe de Asturias hermanan, cada año, a hombres y mujeres de España y de América Latina, quizá sea una ocasión propicia para reflexionar con alta voz sobre aquel hecho fronterizo en la Historia, del que pronto celebraremos cinco siglos: la inserción de América, por obra de España, en el mundo occidental. Vale la pena hacerlo porque, aunque antiguo y sabido, es un hecho que todavía no resulta evidente para todos ni suelen sacar de él, algunos gobiernos y personas, las conclusiones que se imponen.

Españoles e hispanoamericanos vivimos trescientos años de historia común y, en esos tres siglos, la tierra a la que llegó Colón desapareció y fue reemplazada por otra, sustancialmente distinta. Una tierra que, enriquecida por los fermentos de su entraña pre-hispánica y por los aportes de otras regiones del planeta -el África, principalmente-, piensa, cree, se organiza, habla y sueña dentro de valores y esquemas culturales que son los mismos de Europa. Quien se niega a verlo así tiene una visión insuficiente de América o de lo que es el horizonte cultural de Occidente.

Luego de tres siglos en que fueron una sola, las naciones que España ayudó a formar y a las que marcó de manera indeleble, estallaron en una miríada de países que, entre fortunas e infortunios -más de estos que de aquellas- tratan de forjarse un destino decente y de aniquilar a esos demonios que han emponzoñado su historia: el hambre, la intolerancia, las desigualdades inícuas, el atraso, la falta de libertad, la violencia. Son demonios que España conoce porque también en la Península han causado estragos.

Lo que la Historia unió los gobiernos se encargan a menudo de desunirlo. Nuestro pasado, en América, está afeado por querellas estúpidas en las que nos hemos desangrado y empobrecido inútilmente. Pero todas las guerras y disensiones no han podido calar más hondo de la superficie; bajo los transitorios diferendos subsisten, irrompibles, aquellos vínculos que España estableció entre ella y nosotros, y entre nosotros mismos, y que el tiempo consolida cada vez más: una lengua, unas creencias, ciertas instituciones y una amplísima gama de virtudes y defectos que, para bien y para mal, hacen de nosotros parientes irremediables por encima de nuestros particularismos y diferencias.

Quizá una pequeña historia podría ilustrar mejor lo que me gustaría decir. Ya que eso es lo que soy -un contador de historias- permítame que se las cuente.

Es la historia de un indio del Perú, que nació en 1629 ó 1632 -nadie ha podido precisarlo-, en una aldea perdida de los Andes, cuyo nombre, Calcauso, ni siquiera figuró en los mapas. Estaba -a lo mejor está aún- en la provincia de Aymaraes, en Apurímac. Era un muchacho curioso y vivaracho a quien, un día, un clérigo de paso, impresionado por sus dotes, llevó consigo al Cusco e hizo estudiar en el Colegio de San Antonio Abad, donde se concedían algunas becas para "hijos de indígenas". Sabemos muy pocas cosas de su biografía. Ni siquiera es seguro que se llamara con el nombre y el apellido españoles con que ha pasado a la historia: Juan Espinoza Medrano. Parece probado, eso sí, que tenía la cara averiada por verrugas o por un enorme lunar y que a ello debió su apodo: el Lunarejo.

Pero sus contemporáneos le pusieron también otro sobrenombre más ilustre: el Doctor Sublime. Porque aquel indio de Apurímac llegó a ser uno de los intelectuales más cultos y refinados de su tiempo y un escritor cuya prosa, robusta y mordaz, de amplia respiración y atrevidas imágenes, multicolor, laberíntica, funda en América hispana esa tradición del barroco de la que serían tributarios, siglos más tarde, autores como Leopoldo Marechal, Alejo Carpentier y Lezama Lima.La leyenda dice que cuando el Doctor Sublime predicaba, desde el púlpito de la modesta iglesia del barrio de San Cristóbal, en el Cusco, de la que fue párroco, la nave rebosaba de fieles y que había quienes hacían largas travesías para escucharlo. ¿Entendía esa apretada multitud lo que el Lunarejo les decía? A juzgar por los sermones quede él nos han llegado -La Novena Maravilla se titula, con cierta hipérbole, la recopilación- es probable que, la mayoría, no. Pero no hay duda de que esa palabra lujosa, musical, que convocaba con autoridad a los poetas griegos filósofos romanos, a fabulistas bizantinos, trovadores medievales y prosistas castellanos y los hacía desfilar galanamente por la imaginación de sus oyentes, hechizaba a su auditorio.

El único libro escrito por el Lunarejo del que tenemos noticia es un texto polémico: el Apologético a favor de Don Luis de Góngora, que publicó en 1662, refutando al crítico portugués Manuel de Faría y Souza, que había atacado el culteranismo. Hay a quienes la intención de este turbulento panfleto hace reír. ¿No era patético que, allá, tan lejos de Madrid, y tan fuera de tiempo, ese indiano se empeñara en intervenir en una polémica que, aquí, en Europa había cesado hacía varias décadas y cuyos protagonistas estaban ya muertos? A mí, el anacrónico empeño del curita cusqueño, lanzándose, desde su barriada andina, a reavivar esa extinta polémica, me conmueve profundamente. Porque en su texto erudito, belicoso, atiborrado de pasión y de metáforas, hay una voluntad de apropiación de una cultura que adelanta lo que es hoy, intelectualmente, América Latina. En el Lunarejo, y en un puñado de otros creadores indianos, como el inca Garcilaso o Sor Juana Inés de la Cruz, las ideas y la lengua que fueron de Europa a América han echado raíces y germinado en un pensamiento y en una estética que representan ya un matiz diferente, una inflexión propia muy nítida dentro de la literatura española y la civilización occidental.

En el Apologético a favor de Don Luis De Góngora, el Lunarejo cita o glosa a más de ciento treinta autores, desde Homero y Aristóteles hasta Cervantes, pasando por el Aretino, Erasmo, Tertuliano y Camoens. Las citas cultas eran un ritual de los tiempos, como rendir pleitesía al cielo y a los santos. En su caso, son, también, un ejercicio de magia simpatética, un conjuro para atraer a esas tierras y arraigar en ellas a quienes representaban, entonces, las cimas de la sabiduría y el arte. Aquella brujería fue eficaz: obras como las de Neruda, Borges y Octavio Paz han sido posibles en América Latina gracias a la testarudez con que, gentes como el Lunarejo, decidieron hacer suya, asumir como propia, la cultura que España trasplantó a sus tierras.

En los tiempos del Doctor Sublime, la mayoría de nuestros escritores eran menos epígonos: repetían, a veces con buen oído, aveces desafinando, los modelos de la metrópoli. Pero, en algunos casos, como en el suyo, apunta ya un curioso proceso de emancipación en el que el emancipado alcanza su libertad y su identidad eligiendo por voluntad propia aquello que hasta entonces le era impuesto. El colonizado se adueña de la cultura del colonizador y, en vez de mimarla, pasa a crearla, aumentándola y renovándola. Así, se independiza en la medida que se integra. En eso consiste la soberanía cultural de Hispanoamérica: en saber que Cervantes, el Arcipreste y Quevedo son tan nuestros como de un asturiano o de un leonés. Y que ellos nos representan tan legítimamente como las piedras de Machu Picchu o las pirámides mayas.

Aquel proceso fue extraño, sinuoso y, sobre todo, lento. Como el Doctor Sublime, otros hispanoamericanos encontraron su propia voz, sin proponérselo, tratando de emular a los peninsulares. En el Lunarejo, la inventiva y el brío verbal son tan fuertes que rompen los moldes estrechos y rastreros del género que escogió para expresarse. Su Apologético no es tal, sino un poema en prosa en el que, con el pretexto de reverenciar a Góngora y vituperar a Faría y Souza, el apurimeño se libra a una suntuosa prestidigitación. Juega con los sonidos y el sentido de las palabras, fantasea, canta, impreca, cita y va coloreándolos vocablos y los malabares con un dejo personal. Al final, no vemos en su texto una reivindicación de Góngora y una abominación del portugués: lo vemos a él, emergiendo, borracho de verbo y retruécanos, con una figura propia tan resuelta que afantasma al poeta y al crítico.

En el Lunarejo se vislumbra lo que serían el Perú, Hispanoamérica: la frontera austral del Occidente, un mundo en ciernes, inconcluso, ansioso de cuajar, que tiene prisa y que a veces se cae de bruces. Pero la meta final de esa carrera de obstáculos en que está América Latina es clarísima y nada nos ayudaría tanto a alcanzarla como que Europa Occidental entendiera que nuestra suerte está unida a la de ella y que el anhelo de nuestros pueblos es lograr sociedades prósperas y justas, dentro del sistema de libertad y convivencia que es la más grande contribución de Occidente a la humanidad.

A lo mucho que nos unió en el pasado, hoy nos une, a españoles y a hispanoamericanos, otro denominador común: regímenes democráticos, una vida política signada por el principio de la libertad. Nunca, en toda su vida independiente, ha tenido América Latina tantos gobiernos representativos, nacidos de elecciones, como en este momento. Las dictaduras que sobreviven son apenas un puñado y alguna de ellas, por fortuna, parece estar dando las últimas boqueadas. Es verdad que nuestras democracias son imperfectas y precarias y que a nuestros países les queda un largo camino para conseguir niveles de vida aceptables. Pero lo fundamental es que ese camino se recorra, como quieren nuestros pueblos -así lo hacen saber, clamorosamente, cada vez que son consultados en comicios legítimos- dentro del marco de tolerancia y de libertad que vive ahora España.

Para nuestros países, lo ocurrido en la Península en estos años, ha sido un ejemplo estimulante, un motivo de inspiración y de admiración. Porque España es el mejor ejemplo, hoy, de que la opción democrática es posible y genuinamente popular en nuestras tierras. Hace veintiocho años, cuando legué a Madrid como estudiante, había en el mundo quienes, cuando se hablaba de un posible futuro democrático para España, sonreían con el mismo escepticismo que lo hacen ahora cuando se habla de la democracia dominicana o boliviana. Parecía imposible, a muchos, que España fuera capaz de domeñar una cierta tradición de intolerancias extremas, de revueltas y golpes armados. Sin embargo, hoy todos reconocen que el país es una democracia ejemplar en la que, gracias a la clarísima elección de la Corona, de las dirigencias políticas y del pueblo español, la convivencia democrática y la libertad parecen haber arraigado en su suelo de manera irreversible.

A nosotros hispanoamericanos, esta realidad nos enorgullece y nos alienta. Pero no nos sorprende; desde luego que era posible, como lo es, también, allende el mar, en nuestras tierras. Por eso, alas muchas razones que nos acercan, deberíamos decididamente añadir esta otra: la voluntad de luchar, hombro con hombro, para preservar la libertad conseguida, para ayudar a recobrarla a quienes se la arrebataron y a defenderla a los que la tienen amenazada. ¿Qué mejor manera que ésta de conmemorar el quinto centenario de nuestra aventura común?

La palabra Hispanidad exhalaba, en un pasado reciente, un tufillo fuera de moda, a nostalgia neocolonial y a utopía autoritaria. Pero, atención, toda palabra tiene el contenido que querramos darle. Hispanidad rima también con modernidad, con civilidad y, ante todo, con libertad. De nosotros dependerá que sea cierto. Hagamos con esas dos palabras, Hispanidad y libertad, las piruetas que le gustaban al Lunarejo: juntémoslas, arrejuntémoslas, fundámoslas, casémoslas y que no vuelvan a divorciarse nunca (noviembre de 1986)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

III Festival Colores Andinos en Madrid



Es un homenaje a la cultura andina, a la que pertenecen una gran parte de los más de dos millones de inmigrantes que residen en Madrid, los cuales contribuyen con su bagaje cultural a enriquecer la vida social y económica de un Madrid mestizo... así como a los Hijos de Antabamba!!! ver notas.

martes, 2 de diciembre de 2008

Reunión de confraternidad pro niño de Antabamba (Madrid)

! Saludos Apurímac Global !

Acabo de recibir un e-mail de invitación de Gregorio Usaqui a una reunión de confraternidad pro niño de Antabamba en Madrid organizado por la Asociación Hijos de la Provincia de Antabamba-Apurímac-Perú residentes en España (AHPARE). Esta reunión, además de servir para una noble causa, demuestra que los apurimeños organizados podemos hacer muchas cosas y, a pesar de estar lejos, seguimos manteniendo el espíritu con el que nos educaron nuestros padres: el espíritu corporativo y solidario del Ayllu. Esta vez, el área geográfica se ha ampliado y los apurimeños nos reuniremos, esta vez en España, organizados en un Ayllu Global, ayllu al fin.

Los que puedan asistir están invitados para este sábado 20 de diciembre... y los que se animen más están invitados a huayliar.

Aquí reproduzco la invitación:


A: ………………………………………………………..

La Junta directiva de la Asociación, tiene el agrado de invitarle a usted y familia, a participar de la reunión de confraternidad, pro niño de Antabamba, donde disfrutaremos de un ambiente agradable, degustaremos platos peruanos, amenizando por una programación cultural de danzas, presentación de artistas y música bailable.

También aprovecharemos de la reunión para informar del avance de proyectos que venimos ejecutando por el desarrollo de nuestra querida tierra.

Fecha y lugar del evento:

Fecha : sábado, 20 de diciembre del 2008
Hora : 13:00 horas
Lugar : casa del inmigrante – Vallecas

Programa:

13:00 Recepción a Invitados.
14:30 Presentación del avance de proyectos.
15:00 Degustación de platos típicos. Presentación de Danzas, Artistas, Poetas invitados
17:00 Encuentro de integración social, hasta la medianoche

Precio de la colaboración: 15 euros


¿Cómo llegar a la Casa del Inmigrante?

Dirección: C./Puerto del Milagro 6,
local 7 - Vallecas
RUTA: Metro Línea 1 – Estación PACIFICO, luego tomar BUS 310, Bajar en esquina Javier de Miguel y Puerto del Milagro.

Más consulltas de cómo llegar aquí mismo o ver el siguiente plano: